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lunes, 17 de enero de 2011

Comentario del Patio de los Leones de la Alhambra de Granada

 Alhambra de Granada

La Alhambra es una ciudad amurallada (medina) que ocupa la mayor parte del cerro de La Sabika. La Granada musulmana tenía su propio sistema de amurallamiento, por tanto la Alhambra podía funcionar con autonomía respecto a la ciudad. En la Alhambra se encontraban todos los servicios propios y necesarios para la población que vivía allí: palacio real, mezquitas, escuelas, talleres, etc.
En 1238 entra en Granada por la Puerta de Elvira, y para ocupar el Palacio del Gallo del Viento, Mohamed-Ben-Nazar (o Nasr), llamado Al-Ahmar el Rojo (ya que tenía la barba roja).
Cuando Ben Al Ahmar (Mohamed Ben Nazar) entró triunfador en Granada en ese año de 1238, la población le recibió con el grito de Bienvenido el vencedor por la gracia de Alá, él respondió: Solamente Alá vence. Éste es el lema del escudo nazarí y también está escrito por toda la Alhambra. Ben-Al-Hamar construyó el primer núcleo del palacio. Su hijo Mohamed II, que fue amigo de Alfonso X el Sabio, lo fortificó.
El estilo granadino en la Alhambra es la culminación del arte andalusí, lo que ocurrió a mediados del siglo XIV con Yusuf I, que construyó la Torre de Comares, y con Mohamed V, quien edificaría el Patio de los Leones.

En 1492, con la conquista de Granada por los Reyes Católicos, la Alhambra pasa a ser palacio real. El conde de Tendilla, de la Familia de Mendoza, fue el primer alcaide cristiano de la Alhambra. Hernando del Pulgar, cronista de la época, cuenta: El conde de Tendilla y el Comendador Mayor de León, Gutierre de Cárdenas, recibieron de Fernando el Católico las llaves de Granada, entraron en la Alhambra y encima de la Torre de Comares alzaron la cruz y la bandera.
La ocupación napoleónica supuso un episodio negativo para la Alhambra, por la voladura producida en 1812, al retirarse el ejército francés. Sólo el arrojo de un soldado español pudo evitar casi su total destrucción.
El Comité del patrimonio mundial de la Unesco declaró la Alhambra y el Generalife de Granada como Patrimonio Cultural de la Humanidad en su sesión del día 2 de noviembre de 1984 y cinco años después, el barrio de El Albaicín (Al Albayzín), antigua ciudad medieval musulmana, obtuvo la misma denominación como extensión de la declaración como Patrimonio Cultural de la Humanidad de La Alhambra y el Generalife. La Alhambra fue uno de los 21 candidatos finalistas para ser elegida una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo, aunque finalmente no consiguió tal título.

Quizás sea el patio de los Leones el lugar más conocido de la Alhambra. Su nombre procede de los doce leones surtidores de la fuente que ocupa el centro del patio, leones sobre los que descansa la gran taza de forma dodecagonal y que la rodean. Esta fuente, de mármol blanco, es una de las más importantes muestras de la escultura musulmana. En en borde de la taza, se encuentra esculpido un poema de Ibn Zamrak. A comienzos del siglo XVII se le añadió otra taza que en la actualidad se encuentra en el jardín de los Adarves, junto con el surtidor que la remataba, que era posterior, como se puede observar en el grabado.

Patio de los Leones
Patio de los Leones
Mandado construir por Mohamed V, su planta es rectangular, y está rodeado por una galería a modo de claustro cristiano, lejos del estilo del típico patio musulmán andaluz, más parecido al que presenta el Patio de los Arrayanes, sostenido por 124 columnas de mármol blanco y fino fuste, los cuales presentan en su parte superior multitud de anillos, y sostienen capiteles cúbicos y grandes ábacos, decorados con inscripciones y ataurique. Bajo el friso de madera tallada corren arcos de yeso peraltado, menos los de los pabellones y extremos de los lados más largos de la galería, que son de mocárabes, con enjuntas de decorado calado en forma de rombo. Los dos centros de los lados más largos del patio tienen arcos de medio punto mayores que el resto y poseen una arquivoltas de mocárabes, mientras que las enjutas presentan una decoración de ataurique. Estos arcos comunican el patio con la Sala de los Abencerrajes y con la Sala de Dos Hermanas. Sobre estos arcos podemos distinguir los aposentos de las mujeres del sultán. En el centro de cada una de las galerías cortas se encuentran los pabellones, que avanzan sobre el patio, de planta cuadrada, y recubiertos de cúpulas semiesféricas de madera en su interior.


El centro del patio era de jardín bajo y el piso de las galerías de mármol blanco. Este jardín ha sufrido muchas modificaciones a lo largo de los años, y actualmente se ha optado por eliminarlo prácticamente con el fin de evitar humedades que aparecieron en otras épocas. Presenta unos canales de mármol blanco que parten del interior de los pabellones y bajo los cenadores, que confluyen en la fuente central en forma de cruz. En los extremos de los canales existen unos surtidores que proveen de agua a la fuente central.



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Construido  por Mohamed V, hijo de Yusuf I en 1377
El patio de los leones es de planta rectangular, rodeado por una esbelta galería con 124 columnas de mármol.
 Las columnas se unen con paños calados que dejan pasar la luz. estan compuestos por fustes cilíndricos muy delgados, anillos en la parte superior, capiteles cúbicos sobre los que corren inscripciones. Las planchas grises de plomo convierten los empujes horizontales en verticales.
Los dos templetes que avanzan a los dos lados opuestos del patio son de planta cuadrada, decorados con cúpulas de madera que se apoyan en pechinas de mocárabes.
 Tambien la  fuente de los leones tiene diversas significaciones, por una parte los doce leones representan un signo del zodiaco,tambien esta fuente alude a la vida y a los 4 ríos del Paraiso.

Comentario de la ”La Aljafería”


La Aljafería es un palacio fortificado construido en Zaragoza en la segunda mitad del siglo XI por iniciativa de Al-Muqtadir como residencia de los reyes hudíes de Saraqusta. Este palacio de recreo (llamado entonces Palacio de la Alegría) refleja el esplendor alcanzado por el reino taifa en el periodo de su máximo apogeo político y cultural.
Su importancia radica en que es el único testimonio conservado de un gran edificio de la arquitectura islámica hispana de la época de las Taifas. De modo que, si se conserva un magnífico ejemplo del Califato de Córdoba, su Mezquita (s. X), y otro del canto de cisne de la cultura islámica en Al-Ándalus, del s. XIV, La Alhambra de Granada, se debe incluir en la tríada de la arquitectura hispano-musulmana La Aljafería de Zaragoza (s. XI) como muestra de las realizaciones del arte taifa, época intermedia de reinos independientes anterior a la llegada de los almorávides.

Tras la reconquista de Zaragoza en 1118 por Alfonso I El Batallador pasó a ser residencia de los reyes cristianos de Aragón, con lo que la Aljafería se convirtió en el principal foco difusor del mudéjar aragonés. Fue utilizada como residencia regia por Pedro IV el Ceremonioso y posteriormente, en la planta principal, se llevó a cabo la reforma que convirtió estas estancias en palacio de los Reyes Católicos en 1492. En 1593 experimentó otra reforma que la convertiría en fortaleza militar, primero según diseños renacentistas (que hoy se pueden observar en su entorno, foso y jardines) y más tarde como acuartelamiento de regimientos militares. Sufrió reformas continuas, y grandes desperfectos, sobre todo con los Sitios de Zaragoza de la Guerra de la Independencia hasta que finalmente fue restaurada en la segunda mitad del siglo XX y actualmente acoge las Cortes de Aragón.

Tiene grandes detalles del mundo árabe en su decoración, aquí paso a destacar algunos:
El primero es en el patio, el cual tiene una galería casi total a lo largo de su perímetro, y aquí encontramos dos tipos de arcadas, la primera tiene arcos polilobulados sustentados sobre pilares flanqueados en dos de sus laterales por medias columnas con fuste liso, capitel decorado y cimacio. éstos se agrupan de dos en dos para formar marcos de arcos apuntados más grandes, ue engloban a los arcos más pequeños de dos en dos, y éstos están entrecruzados.  Entre los arcos antes mencionados tenemos dos pequeños orificios que hacen de ventanas, las cuales tienen un arco de herradura apuntado. Por encima de todo ésto tenemos la techumbre de teja árabe, cuya sustentación se refuerza con unas ménsulas. Y por otro lado, en los otros dos lados, nos encontramos dos galerías con columna similar a las anteriores, pero con arcadas más amplias, apuntadas, y un forma polilobulada más básica, aunque elegante al mismo tiempo. Entre arcos, nos encontraos las mismas ventanas que en el caso anterior, pero más amplias.
El interior es majestuoso. Arco polilobulado con arcos de medio punto entrecruzados. Las columnas están todas pareadas y con forma corintia y con un cimacio bastante grande. Se ven sustentadas por estas columnas unos arcos polilobulados apuntados, y en detrás de éstos, las vemos entrecruzadas.

Comentario de la Mezquita aljama de Córdoba

Mezquita Aljama de Córdoba


Obra: Mezquita de Córdoba .
Autor: Varios desconocidos. Chafar.
Género artístico: Arquitectura. Religiosa.
Estilo: Arte islámico hispanomusulmán.
Cronología: Siglos VIII-X. Córdoba. Arte islámico en Al-Andalus. Período califal.
Otras obras: Palacio Medina Azahara. Córdoba.


 Se trata de la Mezquita Aljama de Córdoba, construida durante el Emirato y el Califato de Al Andalus. Servía para la oración, sin ritos ni liturgias y por eso no hay localidad. Sí hay una quibla para orientarse y en ella está el Mihrab con la Maxura delante, todo ello orientado erróneamente al Sur, mientras que en el resto del Islam, el muro de la quibla miraba al este, hacia La Meca.
Se puede seguir fácilmente la evolución que a lo largo de los siglos experimentó esta obra en sucesivas ampliaciones. La primitiva mezquita es obra de Abderramán I (756-788). Cuando Abd al-Rahman I entró en Al-Andalus y se instaló en Córdoba llamó a los cristianos y les pidió que le vendiesen la Iglesia visigoda de San Vicente situada en el mismo emplazamiento, compensándolos con la reconstrucción de las Iglesias que habían sido destruidas en los tiempos de la conquista. En el año 785 inició el derribo de la Iglesia y la construcción de la mezquita aljama, con 11 naves y un patio que formaban un cuadrado perfecto. Para ello, se utilizaron columnas y capitales reutilizados de edificios clásicos y visigodos anteriores. Abd al-Rahman II alargó el antiguo edificio en dirección sur derribando la quibla en el año 848 y alargando el haram. También ordenó derribar el alminar primitivo y construir uno nuevo. Abderramán III en el siglo X amplió el patio y rehizo el alminar, imponiéndose desde entonces en Al-Andalus la torre cuadrada como alminar. Comenzó Al-Hakam II su reinado con la ampliación de la mezquita el año 961. Se alargaron más las once naves hasta el Guadalquivir, se levantó la Maxura nueva y se construyó el Mihrab definitivo. Estuvo acabada en el 969. Ahora se utilizan columnas y capiteles nuevos, genuinamente cordobeses, imponiéndose los arcos de herradura, el capitel califal de avispero y la alternancia de colores en las dovelas de los arcos, tal como vemos en la imagen. Destaca además, la rica decoración que cubre las paredes, destacando la cerámica vidriada, los mosaicos, lacerías, yeserías, arcos polilobulados, etc. Algunos años después, Almanzor (978-1002), valido de Hixem II (976-1013), se decidió a ampliarla por el lado oriental, que era el único por el que se podía hacer. En el año 987 añadió 8 naves más con toda la largura de las anteriores (las 19 naves que tiene en la actualidad), ampliando también el patio.
Entrada al Minhraba de la Mezquita de Córdoba. S. X d.C.

Estos ensanches produjeron un resultado definitivo: la descentralización del minhrab y el alminar; se rompía así la articulación de su eje principal y con él la simetría guardada hasta la ampliación de Almanzor. La superposición de soportes para reaprovechar las columnas visigodas y para ganar altura, la superposición de arcos con función de entibo y soporte, todo ello son elementos copiados del Acueducto de los Milagros en Mérida, al igual que la alternancia de colores en las dovelas de los arcos (ladrillo de color rojizo y la piedra blanca). Sólidos muros delimitan el espacio arquitectónico exteriormente, robustecidos con contrafuertes que, en el muro de la quibla, coinciden con los ejes que separan las distintas naves. Sobre éstos reposan las cubiertas. La techumbre es plana de madera pero al exterior son 19 tejadillos de doble vertiente acabados en teja roja, cuyos canales de desagüe coinciden al interior con hileras de soportes. Planta y alzado (los muros se rematan exteriormente con almenas) sugieren en la mezquita la idea de fortaleza. Además se introducen novedades como las bóvedas de nervios o califales, montadas sobre trompas y con bóvedas gallonadas en el centro. Se introduce además el arco lobulado y entrecruzado, el arco califal excéntrico del Mihrab, la decoración de ataurique, lacerías y escritura cúfica, además del mosaico vidriado.
El edificio resume por sí solo el arte del Emirato y el esplendor del Califato hasta la llegada del periodo de Reinos Taifas. Sus ampliaciones van asociadas al crecimiento físico y demográfico, económico y cultural de la ciudad de Córdoba.
Sala de oración (Haram) de la Mezquita de Córdoba. S. VIII- X d.C.

Comentario de Madinat al-Zahara o Medina Azahara

(No completado)
Medina Azahara castellanización del nombre árabe مدينة الزهراء Madīnat al-Zahrā' (‘la ciudad de Zahra’).
Cuidad-Palacio hispanomusulmán de estilo califal, construido en el siglo X. Fue capital del Califato de Córdoba desde Abderramás III. Tras múltiples saquéos y su utilización como cantera artificial, se acabó cpor destruir casi por completo. Aunque en sus años de explendor fue una ciudad-palacio rica desde el punto arquitectónico y artístico, ahora se conservan algunos restos.


Debido a la topografía del suelo, que se encuentra en pendiente, la ciudad se construyó sobre tres terrazas superpuestas, que correspondían a tres partes de la ciudad separadas por muros.
La residencia califal dominaba toda el área desde la terraza superior situada al norte. La explanada media albergaba la administración y las viviendas de los más importantes funcionarios de la corte. La inferior estaba destinada a la gente del pueblo y los soldados, allí se encontraban la mezquita, los mercados, los baños y también los jardines públicos.
Se advierte también una notable separación entre los espacios públicos y los privados, aun ofreciendo ambos sectores un esquema similar: un espacio abierto, porticado, actúa como antefachada monumental de una puerta de reducidas dimensiones en la que se inicia una calle o corredor quebrado que va alcanzando a los distintos salones. Los espacios más deslumbrantes son los integrados en la zona oficial, destinada a la actividad política y a la recepción de personalidades extranjeras, sobre todo los Salones de Embajadores, que son dos: el Salón Occidental y el Salón Oriental, asociados ambos a sus correspondientes jardines.

La Puerta Norte
La puerta norte se abre en el centro de la muralla septentrional, es el punto de llegada del denominado camino de los Nogales, la vía de comunicación más rápida con la ciudad de Córdoba en aquel entonces. La puerta presenta una disposición acodada que nos conduce a la estancia del cuerpo de guardia. La puerta norte así como el resto de la muralla está constituida sillares de piedra bien formados colocados a soga y tizón. Desde la puerta norte se inicia, hacia la izquierda, una rampa descendente de forma quebrada, que conecta con cuatro puertas y que nos lleva, a su vez, a la siguiente estructura destacable del sector público del alcázar.



La Casa Militar
El siguiente espacio es el Dar al-Yund, más conocido coloquialmente como la Casa Militar. Se trata de un edificio de planta basilical con cinco naves longitudinales y una transversal rematada por saletas en sus extremos, donde se define un núcleo jerárquico formado por las tres naves centrales, aisladas del resto mediante puertas. El conjunto se completa con una gran plaza al sur, flanqueada por varias estancias en su lado oeste y una vivienda en el costado oriental. El edificio tiene la peculiaridad de conservar prácticamente integro su pavimento original de ladrillo. Por otra parte, el revestido de los muros se realizó con mortero pintado de almagra en el zócalo y blanco en el reto.


El Gran Pórtico

El Gran Pórtico constituye la entrada más emblemática, simbólica y ceremonial al corazón del recinto del Alcázar, la zona más noble de la ciudad palatina, dando acceso a la zona administrativa y política del mismo. Se concibió inicialmente con catorce arcos practicables, constituyendo la fachada oriental de una gran plaza rodeada de otras construcciones. Todos los arcos son escarzanos, excepto el central, que es de herradura; los arcos están erigidos sobre pilares y alineados en dirección norte-sur a partir del amurallado norte. La decoración de la arquería consistía en un enlucido blanco con la presencia alterna de dovelas de ladrillo y piedra. Se trata de una organización efectista, puramente escenográfica, ya que su principal función era impresionar a todos aquellos que se acercasen, sin correspondencia alguna con el espacio trasero, donde se abre una sola puerta de reducidas dimensiones. 

El Salón Rico

El denominado como salón de Abd al-Rahman III, salón oriental o simplemente salón rico constituye la parte más valiosa de todo el conjunto arqueológico, tanto por su calidad artística, como por su importancia histórica, siendo considerado sin discusión alguna el autentico símbolo y emblema de todo el conjunto califal de Madinat Al-Zahra.
Nadie pone en duda en la actualidad que este salón era el eje central del recinto palaciego, considerado por unanimidad entre los especialistas como el salón de las grandes ceremonias palatinas, fiestas, ceremonias, recepción de embajadores extranjeros y salón del trono, por eso, no debe extrañarnos la suntuosidad y riqueza de su decoración, de la que ha derivado el apelativo de salón rico. Abd al-Rahman III, amante del boato cortesano, gustaba de impresionar a sus visitantes, a los que generalmente recibía aquí, por eso el lujo y el virtuosismo del arte califal alcanzan su punto culminante en estas habitaciones.
La construcción del salón duró tan solo tres años, tal y como los investigadores han podido averiguar por las inscripciones epigráficas aparecidas en las basas y pilastras de su interior, que nos dan una cronología que va del año 953 al año 957. Por otro lado, la brevedad cronológica y la efímera vida de Madinat Al-Zahra nos aseguran no obstante estar ante la presencia de un conjunto decorativo y arquitectónico muy unitario, lo que nos permite admirar en este salón, sin añadidos posteriores, el arte califal omeya del reinado de Abd al-Rahman III en todo su esplendor.
El salón rico no es propiamente un único espacio diáfano, tal y como su denominación nos puede llevar a creer, sino que en realidad se trata de un conjunto de espacios y salas compartimentadas, formando todas ellas en conjunto la morfología de un único salón dividido por arcadas. Estructuralmente, la sala tiene planta basilical de tres naves longitudinales con otra transversal en su entrada que hace las veces de pórtico, con unas medidas exteriores de 38 x 28 metros. Las cabeceras de estas tres naves longitudinales aparecen rematadas por arcos ciegos de herradura, en uno de los cuales, el central, se supone que estaría situado el trono desde donde el califa dirigía el ceremonial palatino. El eje central del conjunto es la nave central longitudinal, separada de las restantes naves laterales por un conjunto de seis arcadas de herradura a ambos lados, mientras que de la transversal, se separa por tres arcos también de herradura. Junto a estas tres naves centrales y en paralelo, flanqueando ambos lados, se sitúan dos naves exteriores divididas en tres cámaras de desigual tamaño.
Si en algo destaca el salón rico, como ya hemos dicho anteriormente, es por su fastuosa decoración. En primer lugar hay que destacar el constante uso del arco de herradura califal con policromía bicolor y con la tan característica alternación de dovelas en rojizo y en tonos carne provenientes de la piedra arenosa original destinada a la construcción, muy semejantes a las existentes en la mezquita (actual catedral) de Córdoba. Los arcos están sostenidos a su vez por columnas de mármol de primerísima calidad que alternan los tonos rosados con los azules claros, produciéndose de este modo un curioso juego de colores. Los fustes de las columnas aparecen rematados por los característicos capiteles de avispero.
El resto de la superficie de la pared se recubría íntegramente con finos paneles decorativos tallados en mármol. El tema elegido para los paneles tenía un alto simbolismo cosmológico, algo muy en concordancia con la techumbre de madera que recubría la estancia, donde estaban representadas las estrellas en una clara alusión al firmamento. El motivo labrado en los paneles representaba el árbol de la vida, un motivo exportado desde el viejo oriente. Los tableros eran ejecutados de manera simétrica sobre un eje. Por otra parte, el relieve cortado verticalmente le proporcionaba a la decoración una calidad grafica abstracta, mientras que la decoración interna, cortada también de manera dura, estaba constituida por facetas y cogollos de hojas, así como cálices de flores, que son motivos muy típicos del arte hispano-omeya.

La Mezquita Aljama
La Mezquita Aljama es una de las primeras edificaciones construidas en Madinat al-Zahra entre los años 941 y 945. Es la mezquita principal de la ciudad, donde el soberano, o la persona en quien este delegara, dirigía la oración comunitaria de los viernes. La mezquita se encuentra adosada al costado oriental del Jardín Alto, pero externa al recinto del Alcázar, la parte central del conjunto califal. El edificio, a diferencia de la mezquita de Córdoba, está bien orientado hacia La Meca. Consta de un patio porticado en tres de sus lados y una sala de oración de cinco naves longitudinales separadas por arquerías perpendiculares al muro de qibla. Sólo el espacio de la maqsura, reservado para uso exclusivo del califa, se pavimentó con losas de barro, cubriéndose con esteras el suelo terrizo del resto del oratorio. El alminar, torre desde donde se llamaba a la oración, es de planta cuadrada al exterior y octogonal en el interior, ubicándose junto a la puerta norte del acceso al patio.

La Casa de la Alberca

La casa de la Alberca, o más conocida popularmente como vivienda de la Alberca, se encuentra situada al oeste de la denominada casa de Yafar, y se considera, casi de manera unánime y sin que hayamos podido encontrar evidencias claras que nos lo garanticen como la residencia del príncipe heredero Alhakén, hijo de Abderramán III, y que sucedería a su padre  como califa y príncipe de los creyentes en el año 961 tras la muerte de este. Respecto a su cronología, se trata de una de las construcciones más difíciles de datar de todo el conjunto, siendo muy difícil de aportar una fecha precisa para este, aunque se evidencia, por comparaciones estilísticas, una fecha de ejecución bastante temprana.
Estructuralmente destaca por ser la única construcción de todo el conjunto que presenta una planta en torno a un jardín centralizado con alberca, lo que proporciona a este recinto de viviendas uno de los espacios más íntimos de todos los conjuntos palaciegos de la ciudad califal.
A los lados menores del patio se abren, mediante fachadas de triple arquería profusamente decoradas varias estancias alargadas dispuestas de dos en dos en cada crujía. También presenta en uno de sus lados un baño adosado, baño al que en un principio se le confirió un uso privado y que más tarde seria reformado para ser compartido por las cercanas dependencias de la casa de Yafar.

La Casa de Yafar

La Casa de Yafar recibe su nombre por Ya´far ibn Abd al-Rahmán, designado primer ministro (hayib) en el año 961. Pese a la denominación, no tenemos todavía asegurada con certeza que la residencia de este personaje estuviese aquí, basándonos únicamente en las intuiciones e investigaciones de los especialistas. Su estructura se articula alrededor de tres ámbitos espaciales, organizados en torno a sus correspondientes patios, todos ellos de distinto carácter: uno público, uno íntimo y otro de servicio. El espacio oficial es constituido por una edificación de planta asimilable a la basilical, que cuenta con tres naves longitudinales que comunican entre sí mediante puertas rematadas por arcos de herradura, así como una nave transversal abierta al patio, donde se interrumpe la correspondencia existente entre las naves longitudinales la fachada, con el objeto de adaptar esta última al espacio creado por la construcción de un baño contiguo. La fachada se organiza mediante una triple arcada de herradura soportada por comunas. En cuanto a la decoración del edificio, éste se pavimentó con gruesas losas de mármol blanco, excepto en el patio, donde se emplearon piedras de caliza violácea; además, destaca la decoración de ataurique de la fachada con temática vegetal y geométrica, que también está presente en el vano de comunicación de la nave transversal y la central, que ostenta sendos tableros en los frentes y las jambas del vano.

La Casa Real

La Casa Real se sitúa en el punto más elevado del Alcázar y es la residencia íntima del califa Abd al-Rahman III. La vivienda se organizó sobre una plataforma cortada en la roca donde se ubicaron una terraza delantera y tres crujías paralelas de habitaciones extendidas a lo ancho, rematadas en los extremos con alcobas y decoradas íntegramente con atauriques. La Casa Real no se adosó sobre el macizo de sillares de la plataforma superior, sino que se separó del mismo a través de un largo corredor de servicio que atraviesa el conjunto. Tanto las fachadas de las habitaciones principales como las portadas interiores recibieron decoración de ataurique labrada en placas de piedra adheridas a los muros. La riqueza de esta ornamentación se extiende también a los pavimentos de ladrillo de las distintas estancias. Algunos son lisos, pero muchos otros recibieron un tratamiento decorativo a base de incrustaciones de piedra caliza blanca que dibujaban cenefas geométricas.


La Red Viaria
Tras la fundación de Madinat al-Zahra y como consecuencia de la misma se efectúan una serie de realizaciones que dotarán a la nueva ciudad de una red viaria propia e independiente. Ellas se centran en el territorio occidental de Córdoba, y son:
Un camino directo entre Córdoba y Madinat al-Zahra (Camino de las Almunias) que, a su vez, comunica también la ciudad palatina con el camino de Sevilla por la orilla Norte del Guadalquivir (Cañada Real Soriana y Camino Viejo de Almodóvar), y con las rutas que desde la puerta del puente parten hacia el Sur, Este y Oeste. Un enlace directo e independiente de Madinat al-Zahra con el camino Córdoba-Badajoz (Yadda) mediante el Camino de Media Ladera. Un enlace de Madinat al-Zahra con las principales rutas situadas al Este (Mérida, Toledo y Zaragoza) sin pasar por Córdoba: el Camino de los Nogales-Carrilde los Toros. Un camino secundario que unía Madinat al-Zahra con las principales almunias de la zona Oeste (Alamirilla): el Camino del Oeste.

domingo, 16 de enero de 2011

Clasificación del Arte Hispanomusulmán










1. Arco de herradura Califal del s.X. es más cerrado que el visigodo y más estrecho en los laterales que en la clave, ya que trasdós e intradós dejan de ser paralelos. Además tiene las dovelas alternadas de colores y suele estar encuadrado por un alfiz o moldura rectangular.

Este arco pertenece a la Mezquita de Córdoba, está ubicado en el Salón de Abd Al-Rahman II.
Autor: Varios desconocidos. Chafar.
Género artístico: Arquitectura. Religiosa.
Estilo: Arte islámico hispanomusulmán.
Cronología: Siglos VIII-X. Córdoba. Arte islámico en Al-Andalus. Período califal.

2. Arco túmido, arco de herradura apuntado, en la arquitectura musulmana.

Este arco pertenece a la Alhambra de Granada.
Autor:...
Género artístico: Arquitectura civil. 
Estilo: Arte islámico hispanomusulmán.
Cronología: comenzó hacia el año 780 bajo el auspicio del emir Abd-al-Rahman I, y la última de sus ampliaciones, realizada por el caudillo Almanzor, se concluyó en el año 990. Período califal.

3.Modillones de rollo pieza cilíndrica superpuesta para facilitar la transición entre columna y pilar.
Este elemento pertenece a la Mezquita de Córdoba.
Autor: Varios desconocidos. Chafar.
Género artístico: Arquitectura. Religiosa.
Estilo: Arte islámico hispanomusulmán.
Cronología: Siglos VIII-X. Córdoba. Arte islámico en Al-Andalus. Período califal.


 4.Capitel nido de avispa, capitel decorado con un atauriqu profundo y minucioso realizado gracias al empleo del trépano. Los capiteles de avispero o de nido de avispa (o abeja) son típicos de la arquitectura califal.
Este elemento pertenece a Medina Azahara.

Autor:...
Género artístico: Arquitectura.
Estilo: Arte islámico hispanomusulmán.

Cronología: El Califato de Córdoba (929-1031).

5.Arco Mixtilíneo, formado por líneas curvas y rectas. Muy variado.
Este elemento pertenece a Palacio de la Aljafería, Zaragoza.
Autor:...
Género artístico: Arquitectura.
Estilo: Arte islámico hispanomusulmán.

Cronología:  segunda mitad del siglo XI por iniciativa de Al-Muqtadir.
6. Cúpula de arcos entrecruzados
Este elemento pertenece a la Mezquita de Córdoba.
Autor:...
Género artístico: Arquitectura.
Estilo: Arte Hispanomusulmán. Califal
Cronología: s. IX-X

7.Arco festoneado.
Este elemento pertenece a la Alhambra
Autor:...
Género artístico: Arquitectura.
Estilo: Arte Hispanomusulmán. Nazarí

Cronología: s.XIV

8.Mocárabes:Decoración original islámica compuesto por un intrincado juego de pirámides truncadas invertidas, a modo de estalactitas, dispuesto en diferentes niveles; el material más empleado era el yeso, que después se pintaba de colores. También llamados almocárabes, mucarnas.
Este elemento pertenece a la Alhambra de Granada.
Autor:...
Género artístico: Arquitectura civil. 
Estilo: Arte islámico hispanomusulmán. Nazarí
Cronología: s. XIV

9.Capitel de pencas: Es característico del periodo emiral del arte hispanomusulmán y parece un capitel corintio esquematizado, es decir, como si representara las pencas o arranques de las hojas de acanto, pero sin los detalles de las hojas, o como si estuvieran sin acabar de labrar esos detalles. Son los capiteles más abundantes en la Mezquita de Córdoba.
Este elemento pertenece a la Mezquita de Córdoba.
Autor:...
Género artístico: Arquitectura.
Estilo: Arte Hispanomusulmán.

Cronología:  años 780-siglo XVI

10.Arcos entrecruzados:
Este elemento pertenece a la Mezquita de Bab al-Mardum o Iglesia del Cristo de la Luz, Toledo.

Autor:...
Género artístico: Arquitectura.
Estilo: Arte Hispanomusulmán.

Cronología:  época del Califato de Córdoba y fue construida en el año 999-s.X.

11. Arco herradura califal s. IX: es más cerrado que el visigodo y más estrecho en los laterales que en la clave, ya que trasdós e intradós dejan de ser paralelos. Además tiene las dovelas alternadas de colores y suele estar encuadrado por un alfiz o moldura rectangular.
Este elemento pertenece a Capilla de San Bartolomé, Mezquita de Córdoba.

Autor:...
Género artístico: Arquitectura.
Estilo: Arte Hispanomusulmán.

Cronología: Fue fundada en el siglo XIII por Martín Muñoz.